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Huertos Escolares: Fuente de alimentos y herramienta educativa

Marzo de 2010. Managua Nicaragua
Fuente: PESA Nicaragua

En Nicaragua, los huertos escolares han tomado mayor fuerza a partir de 2007 debido a que existe una armonización de los objetivos fundamentales de la metodología y porque muchos esfuerzos de parte de diferentes sectores se han unificado para apoyar los centros educativos.

El Programa Integral de Nutrición Escolar (PINED), del Ministerio de Educación, trabaja en siete municipios de los departamentos de Madriz, Estelí y Carazo en el fortalecimiento de los Huertos Escolares.

Este trabajo se realiza conjuntamente, con el apoyo del Instituto de Promoción Humana (INPRHU), la Fundación Fabreto y el Instituto Nicaragüense de Tecnología Agropecuaria (INTA) y la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), a través del Programa Especial para la Seguridad Alimentaria (PESA).

Asimismo, en coordinación con la Cámara de Comercio Americana Nicaragüense (AMCHAM), el Instituto Iberoamericano para la Agricultura (IICA) y el MINED, apoyan la implementación de 58 huertos escolares, con el propósito de mejorar la alimentación de los estudiantes y fomentar prácticas educativas productivas en Managua, León, Chinandega y Rivas.

Para ello, desarrolla capacitaciones continuas dirigidas a las comisiones de los centros educativos sobre temas de Seguridad Alimentaria y Nutricional, Abonos e Insecticidas Orgánicos, Manejo y Cosecha de Agua, Metodología de Patrón Alimentario y gestión en asistencia técnica.

Los huertos escolares constituyen una plataforma de aprendizaje, son una herramienta para la educación de los estudiantes y sus familiares, tanto en las zonas urbanas y como rurales. Además, ayudan a mejorar los hábitos alimenticios, lo que los ha convertido en una prioridad para el gobierno de Nicaragua.

El Doctor Gero Vaagt, Representante de FAO en Nicaragua comentó que el país “realiza el abordaje de la Seguridad Alimentaria desde el currículo escolar y se viene construyendo una educación amplia en la lucha contra el hambre, porque un niño con hambre no puede estudiar”.

En 2009, la FAO entregó para esta iniciativa 120 juegos de herramientas agrícolas a igual número de centros escolares, ya que la producción de los huertos es un complemento de la merienda escolar.

Según el PINED-MINED, en 2009 se incrementó a 1,400 los huertos escolares a nivel nacional. Asimismo, se entregó 144 millones 447 mil 411 raciones de alimentos en todo el país.

La Escuela Blanca Segovia tiene el mejor huerto escolar
en Kukrahill, Región Autónoma del Atlántico Sur

En medio de la montaña, rodeada de un bosque frondoso, está ubicada la Escuela Blanca Segovia Sandino, en la comarca Caño Valentín, de la Comunidad Carlos Fonseca en Ku-krahill, municipio de la Región Autónoma del Atlántico Sur.

Este Centro Escolar, que desde hace 12 meses acoge diariamente a 25 niñas y niños de las comunidades cercanas, tiene un huerto escolar de una manzana. A inicios de marzo durante un acto sencillo recibió el reconocimiento de parte de las autoridades del Ministerio de Educación, porque es el ejemplo a implementar en el resto de los 96 centros educativos de los ocho núcleos escolares de la región.

El huerto escolar es una iniciativa de los padres de familia, impulsado por los maestros el quienes en conjunto se dedican al cuidado y manejo de los diversos cultivos. Tienen un plantación de 650 plantas de piña, además de pera, pijibay, plátano, cacao, gandul, tubérculos, naranja, limón y mandarina, entre otras variedades de plantas.

José Felipe Filemón, profesor de la escuela, explicó que el mayor logro ha sido la integración de la comunidad en estas labores. Dijo que cuentan con 30 manzanas más de tierra, las que tienen pensado trabajar para fomentar un turismo amigable con el medio ambiente, además de que piensan dedicarse a la construcción de cabañas en medio de la montaña para el senderismo, la producción de plantas medicinales, ornamentales, la crianza de abejas y peces para sacar productos etiquetados.

Señaló que en el caso del huerto escolar tanto los padres como los alumnos cosechan para que la alimentación de los escolares sea balanceada y para obtener producción de semillas de gandul y canavalia, las cuales se venden y generan ingresos que son invertirlos en el proyecto.

María Calero, madre de tres niños que estudian en el Centro Escolar Blanca Segovia Sandino, explica que con el huerto escolar se benefician sus hijos, además que ellos miran y aprenden cómo se debe cultivar, “es decir que cuando sean grandes estarán bien orientados en esta labor” recalcó.

Gilberto Randez Díaz, líder comunitario explicó que “es un proyecto de la comunidad y que por eso están unidos”. Manifestó que el MINED les ayudó con 26 láminas de zinc y 25 sillas, además de las raciones de alimentos para las meriendas de los estudiantes.

Jader Antonio Méndez, cargando su mochila, con una expresión de timidez en el rostro nos cuenta que a sus siete años acude al centro escolar para aprender y estudiar, porque cuando sea grande será un licenciado. Explica que ayuda en el huerto escolar a limpiarlo y a sembrar plantas, porque de ahí ha comido banano y ayote.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
   
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