Gran parte de este incremento está causado por
el encarecimiento de los precios de los alimentos. De esta forma, el número de personas que
padecen subnutrición se situaba en 923 millones en 2007. A tenor de los aumentos
constantes y drásticos de los precios de los cereales básicos y los cultivos oleaginosos que se han
registrado hasta bastante avanzado el primer trimestre del 2008, es probable que el número de
personas que sufren hambre crónica haya crecido todavía más.
Los efectos del aumento de los precios de los alimentos en la prevalencia del hambre son
todavía más contundentes. El avance hacia la meta de la reducción del hambre de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) en el
mundo en desarrollo había sido constante – bajando desde casi el 20 % en 1990–92 hasta menos
del 18 % en 1995–97 y ligeramente por encima del 16 % en 2003–05. Sin embargo, las
estimaciones de la FAO muestran que desde entonces se ha invertido la tendencia, y la proporción
de personas hambrientas en el mundo en desarrollo ha vuelto a situarse en el 17 %,
aproximadamente el mismo nivel de hace una década. El cumplimiento de los objetivos
convenidos internacionalmente para reducir el hambre en los pocos años que quedan hasta 2015
se está convirtiendo en un desafío enorme.
A nivel regional, los mayores incrementos en el número de personas subnutridas como
resultado del encarecimiento de los alimentos tuvieron lugar en Asia y el África subsahariana. Las
dos regiones juntas ya contabilizaban 750 millones, es decir, un 89 %, de las personas
hambrientas en el mundo en 2003-05. La FAO estima que el aumento de precios ha llevado a
41 millones de personas más en Asia y 24 millones en el África subsahariana a una situación por
debajo del umbral del hambre. Aunque en menor cantidad, otras regiones también han
experimentado aumentos en la cifra de personas hambrientas como resultado del incremento de
los precios de los alimentos. En el caso de América Latina, esta evolución representa un serio
revés, después de más de una década de progreso constante hacia el objetivo de la Cumbre Mundial sobre la Alimentación (CMA).
Antes del aumento acelerado de los precios de los alimentos, las estimaciones de la FAO
para 2003-05 muestran que las cuatro regiones estaban realizando progresos en la reducción de la
prevalencia del hambre. Sin embargo, la tendencia se ha invertido en todas las regiones, dando
lugar a un aumento de la prevalencia del hambre para todo el mundo en desarrollo por primera
vez desde la CMA. |