Los Estados deberían adoptar disposiciones, en la medida en que lo permitan los recursos, para que cualquier medida de carácter económico o financiero que probablemente vaya a tener un efecto negativo en los niveles existentes de consumo de alimentos de los grupos vulnerables vaya acompañada de la provisión de redes eficaces de seguridad alimentaria. Las redes de seguridad deberían vincularse con otras intervenciones complementarias encaminadas a promover la seguridad alimentaria a más largo plazo.
En la mayor parte de los países de Centroamérica, la disponibilidad de granos básicos depende en un porcentaje considerable de las importaciones, cuestión a considerar dado que la probable volatilidad de los precios en determinados períodos del año y la creciente demanda para fines de agrocombustibles, podría provocar efectos adversos a la situación de seguridad alimentaria nutricional. |