El hecho de nacer indígena en Guatemala supone, según estimaciones de la Organización Mundial de la Salud, tener una esperanza de vida promedio al nacer 17 años más baja que el resto del país y, en el caso de las mujeres, tener tres veces más posibilidades de morir. A lo que se suma, que casi siete de cada diez niños sufren algún grado de desnutrición.
Año: 2005

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