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El
compromiso de reducir la población en situación
de inseguridad alimentaria a la mitad para el año 2015
fue asumido por los países de América Central durante
la Cumbre Mundial de la Alimentación en 1996, y fue reafirmado
posteriormente con la firma de la Declaración del Milenio
de las Naciones Unidas en el 2000.
Para poder cumplir con este compromiso, los gobiernos centroamericanos
recientemente han comenzado a incluir la lucha contra el hambre
en sus agendas, y han elaborado políticas, estrategias
y planes de acción, destinados a mejorar la situación
de seguridad alimentaria y nutricional y a reducir la pobreza.
Sin embargo, a pesar de todos los programas y acciones que se
han puesto en marcha, y de la elevada inversión financiera
de las agencias de cooperación, las estadísticas
muestran que la situación nutricional en América
Central está empeorando. Desde 1990 el número de
personas afectadas por el hambre ha pasado de 4,9 a 7,5 millones
en la región, y la prevalencia de la subnutrición
también ha crecido pasando de 17 a 20 %.
Es necesario revertir urgentemente la tendencia creciente del
número de personas que padecen hambre en la región.
Para ello, tiene que haber un cambio radical en la manera de abordar
este problema.
Una
premisa indispensable para este nuevo abordaje es el reconocimiento
del problema del hambre. El hambre está invisibilizada,
tanto por los tomadores de decisiones como por las personas que
la sufren. Es esencial reconocer el problema y tener claras sus
causas y sus consecuencias. Hace falta un cambio de mentalidad
de la sociedad para conseguir que los gobiernos entiendan y den
adecuada prioridad a la lucha contra el hambre, y que se produzca
una renovación de políticas, estrategias y planes
de acción basados en un compromiso claro y firme, y una
movilización de recursos efectiva.
Para
contribuir a los esfuerzos de los gobiernos centroamericanos,
el Programa Especial para la Seguridad Alimentaria (PESA) en Centroamérica
ha lanzado la iniciativa “HAMBRE DE SABER, SABER DE HAMBRE”.
HAMBRE
DE SABER, SABER DE HAMBRE
es una iniciativa regional para lograr un cambio significativo
en la percepción del problema del hambre, el análisis
de sus causas y la búsqueda de soluciones a través
de:
-
Sensibilización
- Capacitación
Técnica
- Investigación
- Información
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