El desafío actual consiste en saber si estas tres áreas deberían formar parte de nuevos programas PESA en el futuro, ahora que todos los actores reconocen que son necesarias de manera simultánea, o es mejor concentrarse en alguna de ellas mientras se institucionaliza la lucha contra el hambre en Programas Nacionales de Seguridad Alimentaria (PNSA)de responsabilidad estatal.