Tenemos un nuevo desafío: cómo diseñar programas o conjuntar políticas públicas, de manera realista y sostenible, que consigan aunar esfuerzos en áreas tan dispares como la agropecuaria (producción, poscosecha, transformación, comercialización, acceso a crédito), la generación de ingresos no agrícolas, la educación, la nutrición y la salud pública, especialmente para llevar agua potable y saneamiento básico a comunidades rurales aisladas por la geografía centroamericana.