El Programa Especial para la Seguridad Alimentaria (PESA) es una iniciativa de alta prioridad de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) para contribuir al cumplimiento de los acuerdos de las dos grandes Cumbres Mundiales sobre la Alimentación (1996 y 2002), y los compromisos de la Declaración del Milenio de reducir el hambre en el mundo.
Este Programa se desarrolla en Centroamérica desde finales del año 1999, con el apoyo financiero de la Agencia Española de Cooperación Internacional (AECI) y de los Gobiernos de Guatemala, Honduras y Nicaragua. A partir del 2006 se inicia formalmente la incorporación del PESA en El Salvador. Los Programas Nacionales se implementan desde las instituciones responsables del desarrollo agropecuario y rural como el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación (MAGA) de Guatemala, la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG) de Honduras, el Ministerio Agropecuario y Forestal (MAGFOR) a través del Instituto de Tecnología Agropecuaria (INTA) de Nicaragua, y, en El Salvador, por medio del Centro Nacional de Tecnología Agropecuaria y Forestal (CENTA); adscrito al Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG). En este contexto, desde julio del 2000, se ejecuta también el proyecto de coordinación para la región centroamericana.
El PESA inicia sus acciones como un proyecto piloto en áreas representativas identificadas por los gobiernos de estos países por la situación de la población en inseguridad alimentaria. Los resultados alcanzados en esta primera fase piloto (1999-2003) promovieron un proceso de ampliación en los años 2003 y 2004, dirigido fundamentalmente a aumentar la escala de la intervención en el ámbito territorial y a lograr una mayor incidencia en políticas y estrategias a nivel nacional.
En los cuatro países, el perfil de las familias participantes es similar: hogares de pequeños productores que trabajan una agricultura de subsistencia, están ubicados generalmente en zonas de ladera con suelos degradados y poco fértiles. Las oportunidades de empleo estacionario fuera de sus fincas son limitadas, por lo que sus niveles de ingresos dependen en gran medida de excedentes de producción de granos. Existen grupos de hogares participantes que se dedican a actividades rurales no agrícolas, también con bajos ingresos y, por lo tanto, también son propensos a una inseguridad alimentaria. Estas actividades no agrícolas pueden ser el procesamiento de alimentos, la pequeña empresa (servicios, comercio), o actividades forestales y ganaderas, todas ellas con vínculos escasos al mercado formal.
Los proyectos PESA en Centroamérica tienen todos un doble enfoque: a) un abordaje territorial, con actividades de campo para identificar y promocionar las mejores prácticas de producción y comercialización agropecuarias, según los contextos, y con actividades para mejorar las capacidades organizativas comunales y de prácticas nutricionales a nivel familiar, ayudando a los Estados en el cumplimiento de sus compromisos internacionales, y b) un abordaje nacional para apoyar y promocionar reformas institucionales y de política, y mejorar la capacitación técnica, la gestión de la información y la sensibilización en general relativos a la Seguridad Alimentaria y Nutriconal (SAN). |