El manual describe los procedimientos para planificar y conducir un Diagnóstico Participativo de
Comunicación Rural (DPCR) como un primer paso para el diseño de programas de comunicación,
estrategias y materiales para proyectos de desarrollo, apropiados y con una buena relación costo
beneficio. El manual fue desarrollado por el Centro de Comunicación para el Desarrollo-SADC, en
colaboración con el Grupo de Comunicación para el Desarrollo de la FAO. Esta metodología es una
forma rápida, multidisciplinaria y participativa para conducir la investigación para la comunicación.
Propone incluir activamente a la población que interesa a los procesos de investigación para asegurar
que los programas de comunicación para el desarrollo sean efectivos y relevantes para la gente.
Desde su origen, cuando se desarrolló entre 1994 y 1995, la metodología ha sido puesta a prueba
en proyectos de desarrollo relacionados con temas como la agricultura, la ganadería, la conservación
de suelos, el alivio a la pobreza, la seguridad alimentaria, la educación de adultos, la salud, la
planificación familiar, agua, sanidad y el manejo de los recursos naturales.
La experiencia de
campo muestra que hay un buen número de potenciales beneficios para la gente que utiliza los
procesos descritos en este manual. Para la población de base, la metodología les proporciona las
destrezas para articular sus opiniones, identificar y priorizar sus problemas y necesidades; y, lo más
importante, les permite buscar formas y medios para resolver sus problemas y necesidades sin una
intervención externa.
De esta manera, la metodología es una forma de afinar los procesos de toma de decisiones en la
comunidad y de empoderar a la población para poder enfrentar aquellas situaciones donde gente
ajena y extraña pretende imponerles sus deseos.
Para los especialistas de la comunicación, las conclusiones de la metodología aseguran que los
programas de comunicación se originen en la percepción de la gente sobre sus necesidades y sus
problemas. Tales programas utilizan enfoques de comunicación, materiales y actividades adecuados
culturalmente y la gente los encuentra relevantes y útiles. Líderes de opinión, orientadores y fuentes
de información de mucha influencia, identificados por la misma comunidad juegan un papel muy
importante en estos programas de comunicación.
Para los facilitadores del desarrollo y los extensionistas, la metodología muestra que existe un saber
en la base, aunque diferente a lo común en cuanto a su forma y naturaleza. La metodología
permite identificar e integrar estos conocimientos de la comunidad en los esfuerzos del desarrollo
con el fin de mejorar las estrategias de vida de la población. Esta metodología permite transformar
a los facilitadores del desarrollo y a los extensionistas de profesores y educadores en verdaderos
catalizadores de la base. También permite romper la conspiración de silencio y diplomacia que a
menudo se asocia con la población rural. Con un fuerte componente práctico, la capacitación en
Diagnóstico Participativo de Comunicación Rural provee a los facilitadores del desarrollo con
destrezas de comunicación y facilitación y también con la actitud apropiada para trabajar
efectivamente con la base.