Otra lección, de las más importantes para mí; es no permitir que el recurso financiero, a pesar de ser una realidad, se convierta en una limitante, sino tener una visión a futuro, grande y comprometida.
Con esta visión y con las fortalezas de las alianzas y a un año de estar operando, hemos logrado llevar al campo a una autoridad de gobierno de tan alto nivel como es la Vicepresidenta de la República, siendo ésta, la mejor evidencia del compromiso adquirido con el problema hambre, y que creemos que existen soluciones reales y una visión esperanzadora a cerca del tema. B-FAO: ¿Cómo ha influido para la ejecución del PESA en El Salvador, contar con una Política Nacional y un Plan Nacional de Seguridad Alimentaria y Nutricional?
ND: Por su condición de renta media, el país no era sujeto a donaciones, pero el Gobierno Central reconoció que el hambre y la desnutrición era un problema real y que no existían las capacidades institucionales para abordar apropiadamente el problema. Eso dio pie para que el Estado se comprometiera con esos dos instrumentos construidos con el apoyo y asesoría técnica de la FAO, bajo una iniciativa multisectorial (salud, agricultura, economía, gobiernos locales y otros). La
experiencia se desarrolló también a nivel local, en los dos municipios donde actualmente se ejecuta el PESA, dando como resultado los Planes Municipales de Seguridad Alimentaria.
Lo interesante en El Salvador es que esos instrumentos vinieron en una segunda fase apoyados con una inversión de campo para echar a andar el enfoque SAN, plasmado en dichos planes, lo que le ha permitido al PESA los avances actuales. B-FAO: ¿Cuál es la peculiaridad del enfoque SAN retomado por el PESA El Salvador?
ND: El enfoque de SAN demanda intervenciones en los cuatro pilares: Disponibilidad, Acceso, Consumo y Aprovechamiento biológico, un enfoque típico del sector salud. La peculiaridad en El Salvador es que desde el inicio estamos trabajando fuertemente en las áreas de consumo y aprovechamiento biológico. En otras palabras, comprometidos a trabajar en función de esos cuatro
pilares, sea con iniciativas del gobierno o con el sector privado organizado, de la mano con el sector e invirtiendo en el área de salud. Además, estamos comprometidos a demostrar sistemáticamente con indicadores verificables y con una línea base, que este enfoque funciona.
B-FAO: ¿De qué manera considera que esta experiencia de campo debería incidir en las políticas
públicas?
ND: El reto de esta experiencia, desde un principio, ha sido demostrar con resultados evidenciables que esto funciona. En la medida que podamos demostrarlo técnicamente, vamos a poder hacer que este enfoque trascienda en las políticas públicas. Y lo que esperaríamos es que esto se convierta en una estrategia de Estado, de país, para el combate de un problema real: la Inseguridad Alimentaria y Nutricional.
Si logramos esto, estaríamos logrando unidad entre los diferentes sectores, y con esa unidad, resultados en el campo y en la población.Ese es el reto y el compromiso. |