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San Salvador, El Salvador. Febrero 2008.- Intervida en El Salvador y la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) han firmado un convenio de colaboración para reforzar las acciones que ambas instituciones realizan en el país centroamericano para combatir la inseguridad alimentaria y la desnutrición. Se estima que el 11% de la población salvadoreña está subnutrida, es decir, la ingesta de alimentos es insuficiente para cubrir las necesidades del organismo.
En virtud de este acuerdo, Intervida en El Salvador se va a unir durante los próximos dos años al programa que la FAO tiene en marcha en Centroamérica, denominado PESA (Programa Especial para la Seguridad Alimentaria ), para ayudar a extenderlo a las comunidades donde la ONG está presente.
El PESA contempla una serie de acciones dirigidas a familias que se dedican principalmente a la agricultura de subsistencia, en zonas donde el suelo está degradado y es poco fértil, y donde las oportunidades de empleo y de obtener otros ingresos son escasas. Estas acciones "buscan mejorar y diversificar la producción y comercialización agropecuarias, fortalecer las organizaciones comunitarias, mejorar y vigilar el estado nutricional de la población y realizar un uso adecuado de los recursos naturales, entre otros", señala Intervida en un comunicado. En la actualidad, más de 430 familias del municipio de Nueva Granada, en el departamento de Usulután, se benefician de este programa.
Comisión de seguimiento
El convenio suscrito recoge además el compromiso de poner en marcha una comisión de seguimiento y evaluación, cuya función será concretar y analizar el trabajo conjunto a realizar, además de valorar y recopilar la información sobre los logros obtenidos. "El objetivo no es otro que medir el impacto (del programa) en la población con el ánimo de mejorar e incluso valorar la posibilidad de ampliar las acciones a más municipios", afirma Intervida.
Pese a que en el periodo 1990-2002 se consiguió reducir a nivel mundial el porcentaje de personas subnutridas, en América Central aumentó del 17% al 20%. Esto significa que se pasó de cinco millones de centroamericanos hambrientos a 7,4 millones.
Reducir a la mitad el número de personas que padecen hambre en el planeta es el primero de los Objetivos de Desarrollo del Milenio de la ONU. Según estimaciones de este organismo, hay más de 800 millones de habitantes con una alimentación insuficiente para satisfacer sus necesidades energéticas diarias. |