Para Benítez, la innovación está entendida como “la transformación del conocimiento en ingreso económico, en bienestar social y un medio ambiente de calidad”, lo que incluye desde una práctica agronómica hasta la venta del producto.
En otras ocasiones, el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) ha adelantado que piensa renovar el agro enfocándose en la diversificación de cultivos, pues hay mucha concentración en granos básicos.
El representante de la FAO adelantó que están pendientes de brindar su aporte a las metas y políticas agropecuarias para el año 2030. “Están en el proceso de elaborar un marco estratégico para el agro”, comentó. Dos ejes importantes de este marco son el acceso al recurso productivo y la conformación del Consejo Nacional Agropecuario.
La FAO también está pendiente de contribuir a la “reingeniería” de la Escuela Nacional de Agricultura (ENA) y del Centro Nacional de Tecnología Agrícola y Forestal (CENTA), “para que se oriente hacia la innovación”, dijo Benítez.
Respecto de las metas a largo plazo está el cambio de cultivos de subsistencia a otros con mayor ganancia. Para que no se afecte a la población más vulnerable, “estamos tratando de ver qué incentivos usar para asegurar la producción de alimentos, y que evolucionen para ser más comerciantes”, agregó.
Más sobre el sistema
La FAO y el MAG traerán a finales de este mes a varios expertos en el tema de innovación agrícola.
El 29 y 30 de septiembre se celebrará el seminario taller denominado “Bases para el diseño de un sistema de innovación agropecuaria en El Salvador”.
El objetivo del seminario será conocer las principales lecciones de la experiencia internacional en cuanto a qué es y por qué un sistema de innovación del agro.
Vienen cinco expertos extranjeros a presentar lo que se ha implementando en seis países, además de expertos locales.
Los temas serán la definición de un sistema de innovación en este sector, beneficios esperados, componentes necesarios, modelos alternativos, etapas, entre otros.