Ante más de medio centenar de instituciones públicas y privadas, se realizó la presentación de dos buenas prácticas asociadas al manejo integral de los recursos suelo, agua y vegetación; que también son contribuyentes a reducir riesgos adversos a los fenómenos naturales como la sequía y lluvia.
Estas experiencias, puestas a disposición de los pequeños y medianos productores hondureños, son el resultado de un proceso de desarrollo y evaluación de buenas prácticas que viene impulsando el PESA, en un afán por aumentar la producción para la Seguridad Alimentaria Nutricional (SAN) y preservar la calidad de nuestros recursos naturales.
Una estas prácticas es conocida como “Sistema Agroforestal Quesungual” que es un conjunto de tecnologías de manejo de suelo, agua, nutrientes y vegetación, basado en tres tipos de cobertura al suelo: manejo de rastrojos, cultivos, arbustos y árboles dispersos en regeneración natural.
Además por sus condiciones de cobertura y producción de biomasa tiene sus efectos en relación al cambio climático y protege y recupera biodiversidad.
Por otro lado, la práctica de manejo de suelo y agua constituye una compilación de tecnologías y metodologías para mejorar las condiciones de SAN en las zonas secas de Honduras, que se basa en las experiencias desarrolladas por el PESA y otras agencias nacionales e internacionales dedicadas a la generación y transferencia de tecnologías para las zonas rurales.
Al referirse a esta prácticas el Representante de FAO en Honduras Compton L. Paul, destacó que los programas de campo están basando sus acciones en extender las buenas prácticas exitosas y fácilmente replicables que contribuyan a reducir y diversificar riesgos frente a condiciones adversas.
Señaló que la sequía es un componente importante en la región, que está siendo afectada en los últimos años por prolongados y severos procesos de degradación ambiental.
“El descenso gradual en los rendimientos en los cultivos y las prácticas inadecuadas han contribuido al crecimiento desmesurado de la frontera agrícola y al uso intensivo e inadecuado de los suelos; degradando cuencas y afectando severamente la disponibilidad y calidad del agua”, aseguró Paul.
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