35 de cada 100 niños padecen desnutrición crónica en Honduras

Todo menor afectado pierde un 15% de intelecto

La desnutrición crónica se encuentra registrada, en su mayoría, en las áreas rurales.

Tomado de Diario El Heraldo

Tegucigalpa. Es una sentencia de hambre: 35 de cada 100 niños menores de tres años en Honduras están condenados a padecer desnutrición crónica. El tema de las repercusiones de una mala alimentación -y sus cifras en el país- fue analizado en un reciente foro celebrado por la Iniciativa de la Soya para la Salud Humana, para buscar alternativas con las que enfrentar el flagelo de la desnutrición.

El representante de esa organización, Armando Reyes, explicó que ese porcentaje se ha mantenido con pocas variaciones en los últimos 17 años, lo que significa que no han existido políticas eficaces para contrarrestar el mal.

“Creo que han existido cambios de un uno por ciento, y de no hacer nada creo que esos porcentajes se van a mantener”. Los niveles de desnutrición están intrínsicamente ligados a los porcentajes de pobreza. Un 65 por ciento de la población vive en pobreza, el mismo segmento poblacional donde se ubican los niños con anemia.

DAÑOS IRREVERSIBLES

Si un niño menor de 36 meses es afectado por una desnutrición crónica, su organismo sufrirá daños irreversibles en sus sistema cerebral y físico, indicó. Se calcula que un infante con anemia dejará de crecer cerca de seis centímetros de lo normal.

Asimismo, tendrá una pérdida de un 15 por ciento de coeficiente intelectual, en comparación con un niño con alimentación normal. “Eso significa que no va tener la capacidad intelectual de poder absorberlos conocimientos, no tendrá la misma iniciativa de resolver los problemas porque físicamente estará incapacitado”.

La desnutrición crónica se encuentra registrada, en su mayoría, en las áreas rurales y otras marginales de los sectores urbanos. Los requerimientos alimenticios de un infante varían según la edad y fisiología.

Pero en términos generales se dice que un menor consume lo mínimo para nutrirse cuando come 20 gramos de proteínas al día. Reyes recomendó, para disminuir los índices de desnutrición, que el gobierno haga alianzas con empresas que estén dispuestas a ofrecer al público más pobre productos a bajo costo.

Otra opción es que, tenga o no recursos económicos la gente, se suministren los alimentos necesarios directamente a la población, como se hace en el caso de las campañas de vacunación.