Con este propósito fue socializado con las diferentes instituciones públicas y privadas el Proyecto de Educación Alimentaria Nutricional (EAN), que es ejecutado en forma coordinada por las Secretarías de Educación, Salud, Agricultura y Ganadería y la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), en coordinación estrecha con el Programa Especial para la Seguridad Alimentaria (PESA).
Según el Octavo Censo de Talla en Niños del Primer Grado, existen altos niveles de desnutrición crónica con tendencia al alza. El 27.35 por ciento de los escolares de seis años padecen desnutrición, mientras que en el grupo de escolares de 9 años el porcentaje se eleva al 56.83 por ciento.
El proyecto EAN, se ejecuta en dos fases; la primera que tiene como finalidad validar una serie de instrumentos metodológicos y planes de formación dirigido a docentes en servicio, padres y madres de familia y faciltadores locales; y un segundo momento que es la replicabilidad de la experiencia a nivel nacional en las escuelas primarias de Honduras.
“Con este esfuerzo coordinado, se trata de crear ambientes propicios, estructuras y programas para integrar en el nivel primario la educación como medio para reforzar hábitos alimentarios saludables y así reducir los riesgos en la capacidad de aprendizaje y en el crecimiento intelectual y físico a causa de una dieta alimentaria inadecuada”, manifestó Carlos Andrés Zelaya, de la FAO en Honduras, en el marco del Taller Informativo de presentación del Proyecto a las diferentes instituciones ligadas al sector educativo y salud.
Zelaya señaló que “las instituciones participantes en torno al Proyecto solo somos una fuerza técnica que vendrá a complementar, los esfuerzos del Gobierno para que la educación alimentaria entre en la escuela y que la merienda escolar y el huerto se conviertan en espacios pedagógicos para el docente, las niñas y niños, el padre y madre de familia para lograr ese cambio en la conducta alimentaria de la población escolar”.
El comportamiento alimentario, la educación y las experiencias familiares
Alicia Navarro, consultora internacional de FAO, que estuvo recientemente en Honduras para apoyar el Proyecto Educación Nutricional aseguró que los docentes deben estar dispuestos a poner en discusión sus propias prácticas alimentarias.
“Plantear la alimentación y nutrición como tema transversal en el desarrollo curricular constituye algo útil y valioso para resolver problemas reales de los y las escolares, puesto que ayuda a aproximar los aspectos científicos a lo cotidiano, vincula la teoría con la practica partiendo de las propias concepciones y experiencias”, aseguró.
Expresó que “el punto de partida de una propuesta didáctica debe ser la reflexión, sobre las propias prácticas alimentarías para promover la construcción de conocimientos nutricionales significativos que se traduzcan en comportamientos alimentarios mas saludables y llevar a la lectura e interpretación critica de la información. Los escolares ya tienen nociones y experiencias previas, formales e informales de educación alimentaría, agregar solo información a la ya existente resulta contraproducente desde el punto de vista didáctico”.
¿Por qué la escuela y los escolares como grupo especial?
- Una nutrición adecuada es crucial para el desarrollo y el futuro físico y mental saludable de los niños en crecimiento.
- Los escolares son consumidores y necesitan una educación e información relevante a fin de adquirir patrones alimentarios saludables a lo largo de la vida.
- Los escolares como futuros padres, jugarán un rol muy importante en el desarrollo de sus hijos.
- Como miembros de una familia, los escolares son un importante eslabón entre la escuela y los padres y madres de familia, así como en la comunidad como un todo.
Huertos escolares y educación en nutrición
Se pretende promover los huertos escolares como una herramienta educativa con el fin de desarrollar conocimientos, experiencias y habilidades prácticas en agricultura, nutrición, comercialización, ambiente, ciencias y habilidades para la vida.
Se trabaja para aplicar un enfoque más en valores educacionales que en logros de “huertos prácticos e ingresos”, los escolares son motivados a tener un sentimiento de propiedad y responsabilidad; así como desarrollo de habilidades para la vida (la planificación, toma de decisiones y comunicación).
Beneficios que los huertos escolares ofrecen a la comunidad:
- El aumento de la importancia y calidad de la educación para los niños rurales y urbanos a través del aprendizaje activo y la introducción de habilidades prácticas en el currículo.
- La entrega a los escolares de la práctica activa en la producción de alimentos y administración de los recursos naturales, y de nuevas habilidades y técnicas que puedan llevar a sus casas para aplicar en los huertos familiares.
- El mejoramiento de la nutrición a través de programas de alimentación suplementaria en la escuela con alimentos frescos y nutritivos ricos en micronutrientes, y del aumento del conocimiento sobre nutrición para el beneficio de la familia.
- El rescate de patrones culturales alimentarios locales.
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