El estimado para los escolares de 6 a 9 años de edad de primer grado en las escuelas públicas oficiales (37.5 por ciento) supera al promedio nacional, y la diferencia entre el estimado de desnutrición crónica en escolares de las escuelas oficiales y privadas (14.4 por ciento) es de 23 puntos porcentuales, mientras que la diferencia en el retardo severo es de 8 puntos porcentuales (12.3 y 4.2 por ciento respectivamente).
La brecha es mucho mayor si se considera por área geográfica, siendo la prevalencia de retardo en talla de 42.1 por ciento en las escuelas del área rural, y de 14.4 por ciento en aquellas correspondientes al área urbana, con 27 puntos porcentuales de diferencia.
Para mejorar la seguridad alimentaria y
nutricional la FAO ha implementado una
serie de iniciativas, políticas, acciones y
proyectos para aumentar la producción para la disponibilidad de
alimentos, desarrollo rural,
mejoramiento en el acceso y
normas de inocuidad en el
mayor número de familias.
En este contexto se ha
identificado que la
educación alimentaria y
nutricional es un elemento
estratégico y permite a la
población valorar las
necesidades de buscar y
mantener una buena
nutrición a lo largo de su
vida.
Para que la educación
nutricional se inicie desde edades
tempranas de la formación de los menores,
como en su etapa escolar, la FAO y la
Secretaría de Educación, con el apoyo del PESA en Honduras desarrollan el
Proyecto Educación Alimentaria
Nutricional en las Escuelas Primarias
(TCP/HON/310) que tiene por objetivo
mejorar la educación alimentaria
nutricional de los menores en edad escolar
y sus familias mediante la integración de la
educación alimentaria y nutricional en el
Currículo Nacional Básico.
A la fecha se han realizado varias acciones
tendientes a la formación de docentes en
educación básica y el fortalecimiento del
currículo con el propósito que la educación
alimentaria y nutricional se torne en una
actividad regular y se establezcan hábitos
alimentarios prácticos y acordes con las
necesidades nutricionales y los
participantes puedan tomar mejores decisiones en cuanto a los alimentos
que deben ingerir tomando en cuenta
sus condiciones: económicas,
biológicas y disponibilidad, entre
otras.
El proyecto se encuentra en una fase
piloto y se está implementado en los
departamentos de Choluteca, Colón,
Copán, Intibucá y Olancho, en 15
escuelas y con la participación de 87
maestros capacitados en educación
nutricional. Durante esta fase se están
desarrollando materiales educativos
para apoyar el currículo, la
capacitación de maestros y
padres/madres de familia y el
desarrollo de metodologías
innovadoras para la enseñanza de la
alimentación y nutrición con los
escolares.
Se espera desarrollar y validar un
programa de capacitación en servicio
para maestros y que pueda ser
replicado en todo el país, así como
desarrollar y validar un programa de
capacitación para padres y madres. |